Dentro de Lucas todo, contra Lucas nada.

Ian Padrón autor de la Carta abierta a Orlando Cruzata y todos los seguidores del video clip cubano.

Ian Padrón autor de la Carta abierta a Orlando Cruzata y todos los seguidores del video clip cubano.

Por primera vez en muchos años participando en las ceremonias que anualmente se producen en Cuba para promover los mejores clips de la isla, he recibido el Premio al Mejor Video del Año. Con más de 50 videos presentados en todos estos años, nunca había podido acceder a este galardón, uno de los más importantes que se otorgan nacionalmente en el campo de los audiovisuales.

Algunos medios de prensa y personas que estaban en la ceremonia, reportaron o escucharon mis opiniones al recibir el premio mayor de la noche y han hecho sus propias lecturas y puesto en mi voz, palabras o ideas que no son mías. Este escrito es para dejar constancia de mis razones para haberme expresado como lo hice ese día. Básicamente lo que dije al subir al escenario -y apelo a mi memoria-, fue algo así:

“Por más de 15 años he aplaudido como público y visto ganar este premio a muchos colegas. Pensé sería un momento de gran alegría para mí estar aquí también, pero no sería honesto si dijera que estoy confundido y triste. Es doloroso estar en una gala donde los nombres de Juan Formell y Santiago Feliú no fueron aplaudidos por un público que solo valora a los artistas de hoy. Tampoco entiendo cómo pueden darle a “Se bota a matar” el premio al mejor clip del año, cuando no fue nominado en edición ni fotografía y no ganó en dirección de arte ni realización. Agradezco el premio al jurado, pero creo que Lucas debe revisarse a fondo”.

Soy un veterano defensor de la importancia de Lucas como programa de televisión y proyecto cultural, pero también he sido de los más críticos con respecto a las tendencias de los jurados, la necesidad de transparencia total en todo a lo que respecta a los premios y el insuficiente apoyo institucional a dicho evento. Pongo solo 10 ejemplos q me preocupan y que son, a mi juicio, imprescindibles como futuros cambios.

1- Aunque estamos de acuerdo con Lucas en defender una imagen más elaborada y donde se luche por evadir lo banal y lo chabacano; no se puede confundir el concepto y obviar que la principal razón de ser de un clip es divulgar a los músicos y “pegar” un tema musical. Un video que sea de aceptación popular, no se convierte necesariamente en menos relevante, ni con menos valores estéticos. En ediciones anteriores se han premiado algunos videos que son muy “culturosos” pero no conectan con el público. Ese es un absurdo imperdonable. En mi caso, fundamentalmente hago clips que cuentan historias y algunos han logrado el milagro de comunicarse con el gran público. Con Buena Fe hace rato venimos haciendo clips como PI 3,14, LA CULPA y SE BOTA A MATAR, que son populares y tienen una digna hechura audiovisual. Por ello sentí que no se quería premiar este último clip, sino reparar la tendencia de obviar los de años anteriores.

2- El jurado de Lucas está integrado por profesionales de probada valía y eso no se discute¬; pero la mayoría no son especialistas en videos clips y no han hecho siquiera uno solo. Eso no quiere decir que no respetemos sus criterios al respecto, pero haciendo un comparación con la medicina, queda claro para todos que está más actualizado un dermatólogo sobre la enfermedades de la piel, que un cirujano; aunque ambos sean buenos médicos. Creo que debería ampliarse dicho jurado con los propios realizadores, fotógrafos, editores y hacedores en sentido general de la “industria” del clip en Cuba. Ello elevaría el nivel del premio sin dudas, al ser los propios especialistas quienes entreguen su voto a Lucas.

3- Un jurado cuyo método de elección es por votación en boletas, no puede ser de 10 personas, tiene que ser un número impar. Todos nos preguntamos con toda lógica qué pasa cuando la votación queda empatada. Según mi conocimiento, las boletas no son contadas delante del jurado, ni hay un acta de escrutinio, ni ha habido nunca una segunda vuelta de desempate. También es absurdo que dicho jurado no sepa el resultado de su votación hasta que se da el premio en la ceremonia. Si se confía en dicho jurado para emitir el premio, es ilógico que no se confíe igualmente para guardar hasta el final el secreto de los elegidos. En la solidez y justicia del premio es donde radica que este evento se mantenga y sea un orgullo ganarlo.

4- Todo el año de trabajo de Lucas se resume a la ceremonia de premiación y ahí ha nacido una grave tendencia que ha desvirtuado todo. Se convierte en los premios de los asistentes ese día a la gala y no del audiovisual y la música de cada año en toda Cuba. Los músicos y hacedores de video clip que no estén nominados, no reciben invitaciones ni tienen acceso a la entradas al teatro. Es un error no invitar a “la industria” del video clip cubano, a las disqueras y los músicos; estén o no nominados. No puede ser que cualquiera con dinero compre en reventa las entradas y los protagonistas musicales y audiovisuales se queden fuera. Eso crea un malestar innecesario que puede evitarse en futuras ediciones. La ceremonia tiene que ser una fiesta de todos los que hacen clips en Cuba, no una “batalla” donde las pocas entradas disponibles alcancen precios altísimos y se lucre con eso. Eso es “pan pa’ hoy y hambre pa’ mañana”. Si Lucas no respeta en todo momento a los que hacen clips y los excluye; los que hacen clips tampoco respetarán a Lucas, ni se sentirán parte del proyecto.

5- Este 2014, fue un año donde hubo varias censuras hacia clips. En mi caso, dos de hip hop del proyecto CREEME, el primero de ellos CONTROL “featuring” a JUAN FORMELL Y LOS VAN VAN y un segundo titulado “SOY” con BUENA FE. Hicimos todas las gestiones pertinentes para que estos clips estuvieran en Lucas, pero aunque el programa intentó transmitirlos, “más arriba” no estuvieron de acuerdo. Por respeto a la valiente actitud de Orlando Cruzata al defender dichos videos -que tengo entendido le costó hasta una sanción laboral-, no dije nada el día de la ceremonia porque sabía que no sería bueno para el programa, muchas veces cuestionado y mirado con lupa por los que no confían ni respetan a los jóvenes que hacemos cultura en Cuba. No estoy de acuerdo en que se censure ningún clip y pido que respeten el criterio de los que hacen los LUCAS. Cruzata y su equipo de trabajo- estemos a veces de acuerdo con ellos o no-, se han ganado el derecho a decidir ellos mismos por el proyecto y qué ponen en el programa de tv. Al César lo que es del César.

6- Casi nadie respeta los premios como tal, esa credibilidad se perdió hace bastante tiempo en los que por más de 15 años participamos en estos eventos. Lo que está sustentando actualmente todo el andamiaje de Lucas es: La popularidad de los músicos cubanos que presentan sus clips y la calidad evidente de dichos audiovisuales. Cuba es uno de los 5 países del mundo donde más y mejores clips se hacen. Creo incluso que los premios podrían desaparecer en el futuro, pero lo más importante es que Lucas diera un gran salto y se convirtiera en un Canal de Televisión, con 24 horas dedicadas a los audiovisuales de la música cubana. Como sociedad nos quejamos de tendencias foráneas que a veces nada nos enriquecen o de falta de “cubanidad” en nuestra juventud actual y tenemos delante de nuestros ojos la posibilidad de hacer algo grande y contundente como el “Cubaclip” y no la aprovechamos.

7- Hay premios que faltan por añadir. Los de maquillaje y actuación en un clip cubano. Ambas especialidades son constantes e imprescindibles en audiovisuales donde la imagen es casi publicitaria y donde sin buenos profesionales en ambos acápites, es casi imposible hacer un clip respetable.

8- Para pocos son un secreto los graves problemas éticos que tenemos como sociedad y en el caso de estos eventos, el Premio de la Popularidad se ha convertido en la manzana de la discordia. Los que vimos durante todo el año en el LUCASNOMETRO el tema BAILANDO en los primeros lugares de manera constante, estábamos convencidos que ese premio era para Descemer Bueno, Gente de Zona y Enrique Iglesias. De hecho, el único premio que toda Cuba daba como seguro, era ése. Pero no fue así y ganaron LOS ANGELES, quienes sin dudas son ultra populares también. Cabe entonces preguntarse si el LUCASNOMETRO es necesario o no, porque no sirve de nada estar “pegado” todo el año si en la recta final, por la votación en celulares del mes antes de la ceremonia, puede ganar otro artista. O sobra el LUCASNOMETRO o sobra la votación por sms, pero ambas encuestas se contradicen entre sí. Eso ha pasado varias veces en los últimos años. Hay que revisar si LUCAS quiere dar un voto realmente de la sociedad cubana a lo más popular del clip en todo el año o sólo al sector de la población que tiene dinero y tiempo para votar 30 días antes de la ceremonia. Tampoco hay ninguna constancia ni tecnológica ni legal de cómo se llega al resultado final de la votación. En el momento de recibir el Premio de la Popularidad, LOS ÁNGELES no tuvieron la delicadeza de mencionar a los artistas de “Bailando”, lo cual los hubiera elevado aún mas como vencedores.

9- Lo más trascendente que sucedió en la música y el clip cubano de este año, fue el trabajo de varios profesionales cubanos, dirigidos por Alejandro Pérez, en clips para artistas internacionales de gran nombre y que además, apostaron por el talento cubano, en lo musical y en lo audiovisual. Eso hay que reconocerlo y respetarlo. Minimizarlo es una actitud provinciana y contraproducente. Nos llenamos la boca diciendo que la música cubana no tiene espacio a nivel de promoción internacional y que el bloqueo y todos los “bla bla blá” que hemos oído al respecto… y cuando hay que dar un premio especial, no se lo damos a esos músicos o realizadores que han logrado dar un salto gigante al respecto. Si bien Alexander Abreu se merecía sin dudas el homenaje que se le dio, pudo haber otro premio especial que respetara y destacara ese hito que es sin dudas BAILANDO, con 3 Grammys Latinos ganados días antes y con todo el mundo de la música hispana reconociendo a los mencionados artistas cubanos.

10- Lo cotidiano en la Cuba de hoy es que las opiniones uno se las reserve, sobre todo si pueden traer represalias negativas en nuestro desarrollo profesional o ser mal vistas por el “establishment” que premia y otorga. Ningún reconocimiento que me gane, ni todos los que se me dejen de dar por ser honesto con lo que pienso, van a cambiar mi total convicción de plantear cueste lo que cueste lo que creo está mal. Muchos de los que tienen algún poder en Cuba sobre algo, no admiten críticas ni sugerencias; y tan pronto pueden, le hacen saber al “cuestionador” quién es el que manda. Opiniones parecidas a la mía tienen muchas personas que respetamos y queremos a los Lucas, pero muchas veces hay silencio y somos los que decimos nuestras opiniones, los que quedamos como “tipos difíciles o problemáticos”. No me importa dar MI CRITERIO y asumo las consecuencias que eso me traiga. La música cubana, sus audiovisuales y la cultura nacional toda, son más importantes que cualquier coyuntura o finca personal.

Siento que debatir al respecto puede mejorar este proyecto que es imprescindible para La Cultura Cubana, ya que sería imperdonable que desapareciera… o lo quieran hacer desaparecer.

Reitero, “Dentro de Lucas todo… contra Lucas nada”

Ian Padrón – 16 de diciembre de 2014.

Texto y foto tomados del Facebook de Ian Padrón

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