Cuba vista por un suizo

Mark Kuster y Camaquito

Mark Kuster y Camaquito hacen un tremendo trabajo de ayuda a la infancia en Camagüey

Quiero compartir con ustedes  la siguiente entrevista que  realizó Manuel Fröhlich (quien se dedica al comercio de cigarros y mantiene el blog sobre  los últimos acontecimientos en el mundo del cigarro en su blog: http://www.premium-blog.ch)  al ciudadano suizo Mark Kuster, residente en Cuba desde hace 8 años y coordinador de la ONG Camaquito que hace una labor destacada por la infancia en la provincia Camagüey .

Kuster responde a las preguntas que le hace Manuel sobre temas bien candentes de la sociedad cubana y sus respuestas son un claro ejemplo de como estar en Cuba y conocer su gente puede llevar a alejar la imagen catastrofista que muchas veces nos topamos en los medios de prensa del mundo. Es una entrevista que merece la pena difundir y analizar por las respuestas bien personales que da Kuster, a las preguntas bien difíciles que le hace Fröhlich.

 Texto de la entrevista

¿Es correcto fumar cigarros cubanos y apoyar así un sistema socialista gobernado por un dictador? Al suizo Mark Kuster le parece que sí. El fundador y director de la organización de apoyo a la infancia “Camaquito”  vive desde hace más de ocho años en la isla socialista. En enero de 2012, sus palabras, publicadas en el diario “Schaffhauser Nachrichten”, eran fuente de grandes controversias: en su opinión, Cuba es el “futuro modelo para un concepto de sociedad más nuevo y más moderno”. En una entrevista con “Cigar Clan”, Mark Kuster explica su opinión positiva sobre el modelo social cubano. Una conversación sobre la felicidad, la moral y la política.

La arquitectura colonial, los coches antiguos, la falta de comercio…A los turistas que visitan Cuba todo esto les resulta romántico, maravilloso. Pero, ¿qué les parece a los ciudadanos cubanos vivir en esta isla, realmente extraordinaria, como si se tratase de un museo vivo?

Llevo viviendo aquí ocho años y medio y he llegado a comprender que la población está satisfecha con lo poco que tienen.  Naturalmente, siempre existen excepciones: positivas, en algún caso, y, también, en otros, personas que tienen que luchar. Pero, en general, tengo la impresión de que la gente está contenta.  Seguramente  muchos cubanos desearían que mejorase el contexto económico y su propia situación, pero eso no quiere decir que tengamos que cuestionar los fundamentos del sistema.

¿A cuánto asciende el coste de la vida en Cuba? ¿Cómo obtiene una familia corriente  su sustento?

La mayoría de los cubanos trabajan en empresas estatales. Aunque, en el futuro, cada vez más personas lo harán en el sector privado, donde los ingresos son, por lo general, más altos. El sueldo estatal medio asciende a unos 25 dólares al mes. Además de eso, todos los cubanos disponen de la “libreta”, una cartilla de racionamiento, que, sin embargo, sólo cubre una parte de las necesidades alimentarias durante un mes. La educación y la salud son gratis. Con su sueldo, los cubanos pagan el teléfono, la electricidad y el agua, así como el resto de sus necesidades diarias. En principio, los cubanos no pagan alquiler, ya que son dueños de sus casas o apartamentos.

Pero, ¿no es cierto entonces que casi todos los cubanos tienen que desempeñar ocupaciones adicionales para poder sobrevivir?

Sí, en cualquier caso, es difícil salir del paso con el salario oficial. En algunos casos, las familias reciben la ayuda de familiares que residen en el extranjero y, por otra parte, hay cubanos y cubanas (deportistas, médicos, artistas…) que trabajan en el extranjero y tienen un sueldo mayor. Otros tienen acceso al sector turístico, en el que es posible ganar más dinero. Tengo la sensación de que los cubanos son muy solidarios con sus familiares y se ayudan siempre unos a otros. Son muchas las familias en las que algún miembro obtiene ingresos adicionales. Si alguien aumenta su capital, por ejemplo, con el turismo, no se queda con todo el dinero. Es necesario valorar la renta de toda la familia y no tanto los ingresos individuales. La situación sí es más problemática para las familias que no disponen de estos ingresos adicionales, pero no creo que el problema sea que el gobierno no tenga la buena fe de aumentar los sueldos estatales, el problema es que sencillamente no hay dinero.

Una consecuencia de una economía planificada que controla el Estado.

Bueno, la economía planificada no ha resultado tan eficaz como deseaba el gobierno. Sin embargo, ya se han implementado algunas reformas y anunciado otras que potenciarán la iniciativa privada. Y esto me parece un paso importante hacia el futuro. Aunque, también en el futuro, el Estado seguirá regulando la economía cubana.

El segundo elemento central del sistema político cubano es el gobierno unipartidista.

Ante todo me gustaría subrayar que soy un demócrata convencido. Admiro el sistema que tenemos en Suiza, pero creo que no es sencillo trasladar este ideal a un país como Cuba. En Cuba, el sistema unipartidista no significa que todos los ciudadanos tengan que tener la misma opinión. Dentro del partido, se discuten diferentes puntos de vista.

Incluso a nivel gubernamental se habla de reformas.  Sin embargo, en lo que a reformas se refiere, no me parece que la introducción de un sistema con más partidos sea la medida más urgente. Si hoy hubiera elecciones libres, cabría el peligro de que los adelantos sociales se vieran afectados de forma rotunda. Los partidos caerían en comportamientos demagógicos, las fuerzas se dispersarían y habría corrupción.

Esto resulta evidente en otros países de la zona: en lugar de ir al colegio, los niños tienen que pedir en la calle, muchas personas viven en la pobreza.  La cuestión decisiva es que sin una fuerza política unida probablemente la justicia social nunca habría podido establecerse en Cuba. Cuando se cuestiona el sistema político cubano, es necesario tener en cuenta este aspecto,

Es muy alto el precio que se paga por ello. Cuba lleva más de cincuenta años gobernada por un régimen que oprime la oposición política.

Aunque nunca he tenido la oportunidad de hablar directamente con Fidel Castro, me parece una persona muy inteligente. Cuando uno analiza la Cuba de antes de 1959 y observa el país tras la revolución, es necesario reconocer que la situación ha mejorado para la gente más humilde. Creo que Fidel Castro tiene una personalidad muy fuerte – y también creo que tiene razón en muchas cuestiones.

Yo me dedico sobre todo a la infancia, trabajo en los ámbitos de la educación, el deporte, la cultura y la salud y veo que lo que el gobierno hace en estas áreas, en las que Cuba incluso podría ser un modelo para el resto de Latinoamérica. Todos los niños cubanos tienen que ir al colegio, la atención médica es buena. Yo mismo soy padre de una niña de casi tres años nacida en Cuba y he podido vivir todo el proceso y ver qué tipo de atención recibe tanto la mujer embarazada como el recién nacido.

Nadie me trató de manera diferente por ser extranjero. Recibí la misma atención que un ciudadano cubano. En mi opinión, estos son aspectos importantes que tienen un enorme valor para un país, también para su futuro. Hay también otros ejemplos: se dice que México es un país libre, con una economía de libre mercado y, a pesar de ello, el país lucha contra la droga, la violencia y el crimen. Malas hierbas que no se encuentran en Cuba.

¿Pueden justificar las buenas intenciones del gobierno cubano las trabas a la libertad de opinión?

Yo estoy a favor de un debate crítico. Y eso implica también que se cuestionen los motivos de los que critican la prensa estatal. ¿Les mueven a estas personas intereses personales o el interés nacional? El hecho de que los medios estén controlados en Cuba tiene una larga historia, hay motivos históricos para ellos: después de la revolución era necesario aunar las fuerzas para conseguir algo y avanzar en el terreno social.

Sin embargo, la historia nos demuestra que cuando el poder se monopoliza de esta forma, existe un gran peligro de que se abuse de él.

A mí me gusta que exista diversidad en los medios. Me alegra mucho, por ejemplo, que en Suiza existan publicaciones como “Die Weltwoche” que trata los temas de forma controvertida. En el caso de Cuba, resulta evidente que, hasta el día de hoy, el gobierno cubano opina que, en lo que respecta a la prensa estatal, los aspectos positivos prevalecen sobre los negativos. ¿Qué ocurriría si en Cuba hubiera también periódicos independientes? Quizás la ventaja sería que los ciudadanos podrían informarse mejor, y se destaparían los escándalos. La cuestión es si sería posible implementar el programa social en la medida en la que se ha hecho hasta ahora. No quiero defenderlo ni criticarlo, simplemente invito a recapacitar sobre esta pregunta desde la perspectiva cubana y a preguntarse “¿por qué?”  Todas las regulaciones del Estado interfieren con la libertad personal: también podríamos decir que los límites de velocidad en la autopista limitan enormemente la libertad de los ciudadanos.

En nuestro país, no obstante, estas limitaciones se basan en un consenso social y se han establecido por un procedimiento democrático.

Es un tanto atrevido asumir que el gobierno cubano no nace de un consenso social. En los “delegados” tiene lugar, a nivel comunal, un cierto debate democrático: sus representantes son elegidos y destituidos. También en Cuba existe una asamblea nacional. En Suiza, los ciudadanos tienen un arma muy poderosa en las iniciativas populares, puesto que con ellas pueden, por así decirlo, realizar una demanda al gobierno. Pero, antes de criticar a otros países, debemos admitir que, también en nuestro país, en ocasiones el gobierno no acepta la petición que le realiza el pueblo. Desgraciadamente, en los últimos años han sido varios los momentos en los que la sociedad suiza, a través de una iniciativa, ha realizado una clara demanda que la clase política, sin embargo, no ha llegado a atender.

No quisiera disfrazar la situación en Cuba. Sólo quiero subrayar que tras algunos de los aspectos que son siempre objeto de duras críticas se encuentran razones ligadas directamente a la historia de Cuba.  Lo importante es no dejar de examinar las razones que motivan la restricción son todavía válidas. Un ejemplo sería la reciente reforma que limita a diez años la duración de los mandatos de altos cargos. Tal reforma habría sido impensable en 1959, y todavía más en los años ochenta o noventa.

Todo el mundo sabía que si había alguien capaz de gobernar el barco durante estos años difíciles, ése era Fidel Castro. Por parte de Cuba, habría sido insensato renunciar a su figura. Hoy en día, la situación es muy diferente. El país goza de una relativa estabilidad y los avances sociales están muy consolidados. El sistema ya no depende de la misma forma de una persona y, probablemente, es una buena idea permitir que entre aire nuevo, de cuando en cuando, en la cúpula política

Para algunos de sus ciudadanos, Cuba es una prisión: por norma general, quien quiere irse, no puede. Eso lo dice todo.

En mi opinión, Cuba no es una prisión. Indudablemente, existen posibilidades de marcharse, si bien están ligadas a numerosos trámites burocráticos. Es necesaria una invitación o un certificado laboral. Sin embargo, tengo entendido que también estas restricciones están siendo debatidas actualmente por el gobierno, por lo que probablemente tendrán lugar reformas en este sentido.

Si hacemos negocios con Cuba, apoyamos de forma indirecta el sistema político cubano, aunque no estemos de acuerdo con él. Podría decirse que la actitud de los Estados Unidos con Cuba es sencillamente coherente.

¿Cuánta gente que no están de acuerdo con la política de los Estados Unidos decide no comprar productos de la marca Nike o beber Coca-Cola? Esta misma pregunta podría aplicarse a los productos de otros países. La postura del gobierno americano con Cuba es inaceptable.

Hay americanos que comparan los habanos con los diamantes de sangre.

Creo que esta es una pregunta que, a fin de cuentas, cada uno tiene que contestar por sí mismo, si bien esa comparación resulta, en mi opinión, completamente absurda. Personalmente, me parece ridículo pensar que alguien puede apoyar un acontecimiento negativo disfrutando del placer de fumar un cigarro. En general, nunca he logrado comprender por qué se mezcla el consumo de cigarros con la política. El tabaco nos proporciona placer y no deberíamos estar meditando, con cada cigarro, “¿es esto correcto o no?” Personalmente creo que quien se fuma un cigarro no sólo está consumiendo un gran producto, si no que está ayudando a largo plazo a la gente cubana.

El exilio cubano en Miami tiene una opinión diferente y defienden el embargo contra Cuba

Es necesario analizar qué intereses se esconden tras estos llamamientos al embargo. Se trata de intereses personales, de intereses econَmicos. No creo que esta gente tenga la intenciَn de construir aquي hospitales.

Sea como fuere, esta gente lo perdió todo.

Y eso es algo que yo no apruebo de ninguna manera. Yo sólo puedo hablar de lo que veo hoy en Cuba. Y, lo que veo, es que el gobierno cubano realiza un esfuerzo enorme para ayudar a los niños, a las mujeres embarazadas, a los enfermos. Veo que la mortalidad infantil es muchísimo más reducida en Cuba que en otros países latinoamericanos. También es necesario tomar buena nota de esto.

También podría reprochársete que, después de ocho años en Cuba, has sucumbido a la doctrina o al romanticismo socialista.

Muchas de las personas que visitan Cuba adoran la calidez y la amabilidad de sus gentes. Es algo que hemos perdido en Europa. No creo que se trate de sucumbir al romanticismo, cuando alguien se deja capturar por estos sentimientos.  Hace ocho años empezamos a construir Camaquito desde cero. Durante el proceso tuve que batallar con todos los problemas __

normales del día a día cubano. No considero que esté ciego; al contrario, conozco los problemas de los cubanos. Cuanto más tiempo permanezco en este país, mejor puedo observar todo lo que ha realizado el Estado. Y de eso no se habla mucho.

¿No caemos en un cliché al considerar que las personas que viven en Cuba son especialmente amables y felices?

Es que de hecho las personas que aquí viven son muy solidarias con su familia y en el seno de su comunidad. Si el vecino necesita algo, se le ayuda. La necesidad ha enseñado al cubano a ayudar al otro. Sería bonito que la sociedad pudiese conservar esta enseñanza. La riqueza y la prosperdidad pueden transformar a las personas, si lo material se convierte en lo más importante y los valores humanos pierden valor.

Un ejemplo concreto: conozco a un cubano que, hace poco, pudo ver cumplido su deseo y abrió un paladar. Tiene mucho éxito y, de vez en cuando, puede permitirse pasar un fin de semana en un hotel de cuatro estrellas. Una historia de éxito en clave cubana. ¿De qué habla esta persona hoy en día? Se queja de los impuestos tan altos, aunque a él le va bien. Hoy con más dinero es menos feliz que antes, porque ahora quiere pasar todos los fines de semana en un hotel de cuatro estrellas, en lugar de sólo una vez al mes. Los valores humanos se resienten, cuando las personas sólo se interesan por hacer crecer sus bienes materiales.

¿Pregonas la pobreza como vía a la felicidad?

Por supuesto que no. Yo estoy a favor del progreso y espero que la economía cubana mejore, ya que sólo una economía fuerte puede proporcionar bienestar y satisfacción a una sociedad. Sin embargo, no creo que todo deba estar orientado al crecimiento económico.

A mucha gente le sorprenderá la imagen tan positiva que ofreces de Cuba.

Un sistema no puede satisfacer al 100%. El sistema existente en Cuba puede que satisfaga al 60%, pero, para mí, este porcentaje es más importante que el 40% restante, que no resulta tan satisfactorio. Cada uno debe valorar lo que es importante. Claro, siempre podríamos poner reparos: estaría bien que no sólo las escuelas fueran gratis, sino que también los periódicos tuviesen libertad.  No obstante, no debemos olvidar que el sistema escolar quizás es como es porque los medios están sometidos a un control. Podemos quizás defender la postura de que estos avances ya están consolidados y ha llegado el momento de que el país se abra poco a poco.

Lo que es importante es que el gobierno se siga haciendo preguntas, busque soluciones y realice mejoras. A menudo se critica a Cuba, pero los medios de comunicación dejan de lado los aspectos positivos. No quisiera defender el sistema cubano, pero para mí es importante que el debate se realice de forma objetiva, no sólo dando rienda suelta a las emociones. Es cierto, hay mucha gente que me reprocha que mi actitud es demasiado positiva. Pero mi actitud es el resultado de lo que vivo en Cuba, de mi confianza en el gobierno y en el pueblo cubano.

Pero, en fin, para mi trabajo como representante de la organización infantil Camaquito no debería ser importante mi postura ante todas estas cuestiones, sino mi compromiso con los niños – independiente de toda reflexión política.

 Sobre el trabajo de Camaquito en Camagüey pinche aquí

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8 comentarios en “Cuba vista por un suizo

  1. yo lo q quiero es q el suizo viva 8 meses en cuba, de un salario de 25 CUC mensuales y la libreta, y q no tenga q pagar alquiler para hacerselo mas facil…., y q entonces le vuelvan a repetir la entrevista… a ver q dice esa vez

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  2. Despues de leer todo el articulo, se me ocurrio pinchar donde dice, “Sobre el trabajo de Camaquito en Camaguey……..” y fui hasta tu anterior articulo-reportaje. Despues de leerlo no me quedo mas que sonreir al recordar las opiniones que sobre Mark Kuster (“el suizo colonizador y pederasta”) dan algunas personas y recordé un refran muy viejo que reza, “el ladron juzga por su condicion”. No es mi intencion ofender a nadie y mucho menos por dar su opinion en cuanto al tema tratado en el articulo, lo que no pudiera pasar por alto es que se juzgue tan a la ligera a una persona tan altruista que es capaz de hacer lo que debieramos practicar cada dia, ayudar a los mas necesitados.
    Opinar sobre un asunto o situacion determinada es lo mas natural del mundo, se puede llegar a la polemica y a veces hasta a acalorarnos en nuestros puntos de vista…….pero ofender y acusar de infamias tales a alguien que hasta el dia de hoy realiza la mas digna labor del mundo (ser solidario), me parece un poco retorcido. Perdonenme…..pero asi lo veo…….

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  3. Estoy de acuerdo con Julio Soto Angurel en lo de suizo colonizador.
    Así que las necesidades diarias se cubren con el salario. Uno de los conflictos más grandes del cubano que vive de un salario es precisamente no cubrir las necesidades básicas, resulta desgastante tratar de resolver lo cotidiano.
    Lo de que los cubanos son dueños de sus casas no es tan absoluto.
    Las tarifas eléctricas son bastantes altas en relación con los salarios.
    Este señor se declara un demócrata convencido pero no es posible trasladar el ideal suizo a un país como Cuba, hasta este punto llegué. ¿Por qué? Siempre me sucede lo mismo con este pensamiento- progresista- europeo, lo que leo es “ustedes son inferiores”.
    Yo no creo mucho en las ONG y para rematar en los últimos tiempos no han salido muy bien paradas, se han descubierto horrores tras esa pantalla. Me alegro por esos niños si se sienten bien pero estoy más por las labores humanitarias que se desarrollan desde el anonimato.

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  4. Veo esta entrevista como una visión de alguien con bastante cercanía a la realidad cubana, por otra parte es admirable ver como este señor Mark Kuster tiene mejor opinión y hace mas por los cubanos que otros muchos nacidos en Cuba. Por suerte para los cubanos, las decisiones de seguir avanzando en los cambios necesarios, las toman los cubanos…….

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  5. Poderoso caballero es don dinero.
    El suizo ese dice lo que sea para decir lo que sus oyentes en interlocutores quieren escuchar decir. Sobre todo si le aseguran más ganancias.
    Señores por Dios el mundo está convertido en una verdadera inmundicia.
    Lo que ocurre en el mundo es hediondo y es porque está dirigido por la oligarquía global, que se ha apoderado del mismo que hacen contra él lo que les da la gana.
    La Cuba dirigida por los Castro es una verdadera inmundicia y hediondez.
    Como va a venirme a mi a decir un suizo pagado, dirigido y que responde a los peores intereses mundiales, que aquello es la maravilla que él está pintando.
    Yo he vivido la mayor parte de mi vida en Cuba, le dediqué la mayor parte de mi vida a construir el sueño del socialismo, a hacer de mi patria una sociedad superior y mejor y fui voluntariamente a participar del sueño de construir otros países en desarrollo siguiendo en pos de la idea del interncionalismo proletario y lo que hicimos fue daño, yo ayudé a desmontar y deconstruir a Angola.
    Vivo y veo y estudio a Estados Unidos con mi perspectiva.
    Ese suizo colonizador se porta como cuando llegaban los pícaros a enseñarle a los indios un espejito para que se vieran por primera vez las caras.
    Eso me recuerda a cuando la que doctora que dirige la Organización Mundial de la Salud fue a Cuba y habló maravillas de la potencia médica que es aquello y unos días después se dio el escándalo de los locos muertos en el Hospital de Mazorra.
    Todos esos personajes que van a Cuba está dirigidos por los intereses del imperio.
    No hay un dirigente de las Naciones Unidas que no responda a los intereses de Estados Unidos, y si hay alguno que se atreve a decir las cosas como son, no le pagan el sueldo y se tiene que ir de ahí.
    Cuba es un vertedero de basuras, la población es esclava. La nación cubana está en disolución.
    Y lo que ocurre en Cuba no es muy distinto de lo que ocurre en el submundo subdesarrollado.
    Lo que ocurre en Cuba, no ocurre en Suiza. Los suizos se dan a respetar.
    Aquel país no es una pacotilla de medio centavo como lo es mi patria destruida y colonizada por los intereses yanquis teniendo de mayorales a los hermanos Castro y su grupo.
    El suizo de porquería ese, responde a los intereses de la Agencia Central de Inteligencia y les está diciendo lo que quieren oír decir a los indígenas del lugar, para ganar más dinero y para informar como va el proceso de destrucción de la nación cubana.
    Si le escarban un poco, de seguro que le van a descubrir estudios y conocimientos especiales para entender el diseño de destrucción y desmontaje de una nación.
    Muy posiblemente sea un antropólogo dirigido y trabajando para la CIA.

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  6. Que absurdo poner un trabajo asi que sabe un suizo de cuba , es que acaso con 8 anos viviendo en cuba y leyendo toda la basura que publica la prensa oficial y todis los informes falsos inflados del partido comunista ya se la sabe toda ? Porque mejor no entrevistar a un cubano de pie de tierra adentro a un cubano como millones q existen en laa callea sin esperanzas ninguna , que lastima q sea mas importante una entrevista con un extranjero q con un cubano , es increible como todo lo queremos resolver con los extranjeros los cubanos no contamos para nada …. Que historia un suizo en cuba por dios que lastima de blog yo estoy aca solo para leer las anormalidades q publican aca y darme cuenta cada dia mas cuan equivocados estan

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  7. buena la entrevista pero creo que hay que seguir profundizando en la realidad cotidiana del cubana falta mencionar un sin fin de detalles y equilibrar mas esa realidad, Cuba es un ejemplo de sociedad Socialista no se discute pero hay temas sociales y situaciones en la sociedad que han tardado mucho en atenderse e incluso abrir las posibilidades de la participacion a otros grupos politicos para covencerles de que el socialismo es la via.

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