Las afinidades no encontradas.

En Supercuba hay espacio para otras voces. El comentario siguiente es de una colega estudiante de periodismo. Se puede estar o no de acuerdo. Espero que dejen sus comentarios para enriquecer el debate. 

Por: Ingrid Castellanos Morell (Estudiante de Periodismo)

No siempre toda buena fórmula probada funciona. Eso lo demostró Afinidades, ópera prima de Vladimir Cruz y Jorge Perugorría que se lanzaron a experimentar del otro lado de la cámara después de haber probado su destreza como actores. Los conocidos protagónistas de Fresa y Chocolate (1993), se arriesgan con una historia de personajes, del corte erótico más arriesgado que se ha hecho en el Cine Cubano.

Lo que se cuenta parece sacado por los pelos de un filme español o hollywoodense, quizás por la perspectiva comercial de funcionar en estos mercados, los directores no llegan a convencer al espectador de la veracidad de esta historia dentro de la idiosincrasia del cubano. En todo momento la película parece querer decir más de lo que dice y llegar más lejos de lo alcanzado.

Dos parejas deciden intercambiarse, argumento aparentemente ligero pero que entraña una serie de cuestionamientos morales y sociales difíciles de enfrentar. Es este el reto de los noveles directores, entregar a cuatro personajes que sustenten el conflicto a desarrollar que flota entre el drama y la comedia ligera. La historia muchas veces parece incoherente, donde la virginidad del entorno parece ser el pretexto para el florecimiento del comportamiento desprejuiciado de las dos parejas que desde el principio tienen bien claro el devenir de los hechos.

El guión de Vladimir Cruz, basado en la novela Música de cámara de Reinaldo Montero, está lleno de diálogos que buscan todo el tiempo ser trascendentes, la intención de los directores queda explícita pero esto no significa que lleguen a su propósito. Las actuaciones femeninas en desempeños desiguales,  Cuca Escribano demuestra la calidad de una actriz con experiencia mientras que Gabriela Griffith, aunque le aporta una cierta inocencia a su papel, no llega al clímax histriónico requerido.

Jorge Perugorría y Vladimir Cruz afrontan la difícil tarea de auto dirigirse, elección en la que muy pocos han salido ilesos en la historia del cine. Aunque de perfiles diferentes, los personajes se encuentran desatados de los cánones  éticos tomados por correctos. La pérdida de valores que cercena hasta la intimidad es el hilo conductor. Perugorría encarna el clásico jefe que no duda en imponer su superioridad sobre su subordinado (Vladimir Cruz) quien acepta temiendo ser desplazado de su puesto laboral. Los personajes ahogados en un pragmatismo, en ocasiones extremo, se enfrentan a los sentimientos que conlleva una acción de ese tipo: culpa, miedo, resentimiento.

No se puede pasar por alto la música, en manos de Silvio Rodríguez que se reafirma como uno de los mejores compositores de la isla. En varios puntos de la película, la banda sonora salva lo que actores ni los directores lograron expresar. Fugaz es la presencia de Omara Portuondo interpretando una de las canciones  de Silvio, pero siempre bien recibida.

Uno de los meritos de la película es el tratamiento al tema erótico de forma desenfadada y desprejuiciada. A pesar que el cine nacional está lleno de escenas “picantes”, en ninguna se trata el intercambio de pareja con la frescura de Afinidades. Los directores no tratan de enseñar por fuera a sus protagonistas, la desnudez ocurre primero hacia el interior y explota en una escena de sexo, punto clímax de la historia.

Desde los primeros planos de la película es indudable la factura del filme. La acertada dirección de fotografía es uno de los atributos a resaltar. La plasticidad de las tomas en este lugar paradisiaco, que muy pocos cubanos conocen, es un descubrimiento de la geografía nacional. Si hay algo digno de aplaudir en este filme es la maestría de Luis Najmías en saber captar la exuberancia del lugar. En las escenas se pueden percibir ciertos “guiños” a pintores como Wilfredo Lam y Flavio Canciandía, quizás influencias del nuevo pasatiempo de Jorge, que reafirman a Afinidades como una película simplemente bonita que para ser la primera vez de los directores no está del todo mal.

Anuncios

2 comentarios en “Las afinidades no encontradas.

  1. Como lo expresé en otro sitio lo que más me molesta del film es esa sensación de que todo es inútil, de que cualquier cambio es imposible y de que solo queda esa especie de cinismo autodestructivo y perverso.
    El film maneja muchas sutileza que se agradece pero que al final terminan cansando como los fuegos artificiales.
    No me gusta comentar desde la negatividad…tal vez lo que mas me llamo la atención es las escenas de sexo un poco fuera de lo común dentro del cine latino para todo el publico, pero también señalo que la estética de las mismas, no está muy lejana de la estética de los film eróticos clase b de EE. UU.
    Volviendo a lo primero que expresé sé que es muy subjetivo y que habrá personas que opinen lo contrario pero como espectador prefiero que el film tenga una ventana abierta para que uno pueda escaparse o por lo menos como garantía de la apertura mental del director y de su conocimiento profundo de la humanidad…ya que es eso por lo menos lo que se espera de un director de cine, por no mencionar a dos directores de cine

    Me gusta

  2. Coincido con este artículo, solo que quería indicar dos cosas más por el momento: me resulta contraproducente que en la escena Taína el propio Silvio utilice un tema musical que fue concebido para otro contexto. Por otra parte creo que la inverosimilitud es el principal mal ingrediente de la pelicula porque ¿cuántos dilemas en relación con el sexo no tienen los habitantes de este planeta? ¿cuántos matices no tienen esos dilemas que yo y cualquier otra persona hemos vivido y sufrido o disfrutado en carne propia? Entonces parece una historia de asexuados o, para llevarlo a un plano menos crudo, de inexpertos en el tema sexual. Hay una inexperiencia en el ser humano que no parece una producción de este planeta. Cuando comencé a ver la película me dije: al fin una película cubana diferente, que toca un tema tan íntimos, pero a medida que avanzaba la trama la decepción, porque ni siquiera el conflicto laboral convence. Esxcelente fotografía, excelente edición, creo que buenas actuaciones, una dirección de arte ajustada, pero ¿y el guión?. El eterno culpable. ¿Por qué todos nos empeñamos en ser guionistas, una de las especialidades más críticas no ya del cine cubano sino del audiovisual nacional? ¿Por qué no apelar a las fórmulas tantas veces descritas en manuales y tantas veces vistas en producciones foráneas que sabemos todavía funcionan? ¿Es que no queremos atrapar al espectador? ¿Aristóteles es un cuento chino? No hay nada más triste que salir del cine y preguntarse: ¿Qué me quisieron decir ahora? ¿Qué me enseñaron que yo no sabía? ¿Qué duda me sembraron? ¿En qué momento me provocaron una reflexión o me hicieron sentirme víctima o victimario?

    Me gusta

Deja tu opinión y participa en el intercambio de ideas.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s