Se va llevando el polvo, el barrendero de mi ciudad…

Alberto Manuel León Pacheco.

Existen en Cuba personas a veces anónimas que diariamente permiten sacar adelante los detalles que conforman nuestra imagen del país y que muchas veces son subvaloradas o ni siquiera conocidas.

Por políticas editoriales o por falta de voluntad de algunos periodistas pasan a veces desapercibidas historias como las que les cuento ahora.

Fulgencio González Marín es un trabajador de Servicios Comunales de los que cada mañana limpian las calles de nuestro país. Con 73 años de edad atiende alrededor de 14 cuadras en el distrito Joaquín de Agüero de la ciudad de Camaguey, en el centro de Cuba.

Desde las tres de la madrugada, cuando casi todos están durmiendo, sale con su carrito y su escoba y pacientemente comienza su tarea hasta no dejar un papel en el suelo.

Cuando sus contemporáneos se dedican a otros trajines como leer periódicos, ir a la bodega o sentarse en el parque, González se siente útil  todavía y con fuerza me dice:” Yo trabajaré mientras pueda caminar” .

Y ya casi no puede hacerlo como cuando comenzó, pues los 73 años le pesan en su espalda como el carrito que arrastra todos los días

Nada más agradable que levantarse y ver la limpieza de las calles y poder caminar sin peligro de tropezar con montones de basura o ensuciarse los zapatos.

González Marín contribuye a tener esa agradable vista de la ciudad cada mañana cuando nos dirigimos hacia el trabajo, la escuela o el hogar.

Fulgencio sabe que algunas personas no aprecian su labor y me dice: “Es triste para mi, ver como los peatones tiran cosas en la acera y en las esquinas después de estar limpias y al ser requeridos en buena forma dicen que para eso están los barrenderos”.

Sin embargo este cubano humilde hasta en su hablar, sabe que su función es vital y añade:” Yo no tengo hora de terminar y cuando acabo de barrer sigo en lo que haga falta y sin que tengan que pagarme extra, lo mío es ayudar “.

A una pregunta  sobre cuanto tiempo lleva en esta faena responde: “Desde el gobierno pasado (en referencia a antes del 1959)”.

Más de cincuenta años entregados a la higiene de la ciudad de Camaguey son una muestra de la voluntad de cubanos que trabajan por ver una Cuba más bonita y limpia.

Fulgencio González Marín es un cubano de verdad sin miedo al trabajo y que se siente orgulloso se servir a Camaguey y Cuba aunque sea con una escoba.

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2 comentarios en “Se va llevando el polvo, el barrendero de mi ciudad…

  1. Esta vision, no es tan alejada de la realidad que se vive en colombia, siempre se encuentran personas con un espiritu luchador, que se levanta todos los dias disfrutando lo que hacen¡¡ Eso es pasion…

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