¿Crisis de valores en Cuba? Tres opiniones

bandera cubana manos/supercubaComo nos tiene acostumbrados, la revista Temas realizó su espacio de debates Ultimo Jueves con el tema central ¿Valores en crisis?. A raíz de dicho encuentro me han hecho llegar algunas opiniones de profesores universitarios que a traves de email han compartido sobre el asunto, luego de la “provocación” de Duzán Avila con un corto email. Super Cuba reproduce estas interesantes palabras de jóvenes profesionales del periodismo y la Sociología. Los autores son Anagret Mederos (Socióloga) Luis Emilio Tobar (sociólogo) Duzan Avila (Sociólogo) y José Raúl Gallego (Periodista).

Duzan Ávila:

En muchas cosas se podría equivocar Carlos Marx pero en esta acertó, como bien
citara alguna de las intervenciones; “primero techo, ropas y comida…después arte, política, religión”. ¿Crisis en los “valores”? No, la crisis está en “la vida”, “la cultura”, “el modo de reproducción material de la existencia”. Este, es el generador de aquellos valores.
En una definición escueta: valores, serían los `aquellos prototipos ideolóico que rigen las formas de convivencia social, que por cuya “valia”, en función de la realidad, se institucionalizan en una sociedad histórica dada. Si aquella “realidad” generadora cambia, ¿cómo pedirle a sus cultivadores no cambiar con ella? Leo este tipo de reflexiones (de algunos declarados marxistas por cierto) y pienso en una frase que le dijera el expresidente William Clinton a su
oponente, en un debate durante su campaña electoral: ¡es la economía estúpido!. Antes que el pensamiento (ético o económico) está la vida, en la acepción más biológica del término. Un indicador de la existencia de civilizaciones está precisamente en su el desarrollo “cultural”, simbólico alcanzado. Por cuánto se han logrado separar el hombre (con el conocimiento como herramienta), de la dependencia directa del elemento natural en la manutención de esta “vida” o existencia, biológica. De aquí, que en una inversión de la ecuación, veamos sociedades menos “civilizadas” (más carente de valores) donde el acto mismo de “existir” es problémico y accidentado.
Entonces, ¿cómo pedirle “valores” a un pueblo cuya supervivencia “individual”(no digamos ya social) de sus elementos se realiza en condiciones tan adversas? Aseguremos primero lo necesario y vital (alimento, ropas, y techo) teniendo por medio del trabajo decente y justo, y luego, desde el ocio necesario y reparador, pidamos un rato de reflexión social acerca de cómo ser mejores éticamente. este es un criterio, cada cual tenga el suyo.
un abrazo a todos. Sigue leyendo