
El beisbol cubano necesita reorganizarse.
En aras de instrumentar un sistema que le permita solucionar parte de las dificultades que afronta el béisbol cubano, este sábado se desarrolló en Sancti Spíritus una reunión zonal, donde directivos, entrenadores, ex jugadores, narradores y periodistas deportivos de Villa Clara, Ciego de Ávila, Cienfuegos Camagüey y la provincia anfitriona debatieron profundamente acerca del futuro de la pelota cubana.
El tema central de la discusión resultó la estructura de las Series Nacionales a partir de su edición 52 y al respecto se acordó que la siguiente temporada contara con un primer torneo, semejante al actual campeonato, pero con 16 conjuntos (sin Metropolitanos) y 66 partidos. Es decir, tres vueltas para cada selección, una ronda frente a los rivales de la zona opuesta y dos rondas para medirse con los de su propia llave.
En ese evento, que responderá a los intereses de los aficionados y jugadores como espectáculo, se mantendría también la representatividad de todos los territorios de la Isla, la jornada de descanso entre las subseries particulares, la fase de Play Off y, además, de allí saldrá la novena titular de nuestros clásicos beisbolero.
Al fin la calidad se concentra
Concluido ese certamen se efectuaría un torneo de 42 desafíos y cuyo objetivo principal es concentrar la calidad del béisbol en el país, con vistas a prepararnos con mayor eficacia para las competencias internacionales, por supuesto, sin obviar la identidad que defienden las provincias, aspecto que influye en la asistencia del público a los estadios. Ver artículo completo »
